Comenzó el curso sobre Programas Europeos; y lo hizo tal y como lo habíamos diseñado: en la Facultad de Ciencias de la Educación, en su salón de actos, con múltiples ordenadores a nuestra disposición, con la presencia de ambas tutoras…Quizá reseñar un pequeño detalle sobre el que ahora quisiera puntualizar: la escasa presencia de solicitantes del curso. Aun a pesar de que admitimos a los más de 68 docentes cuando el curso estaba destinado a 60, a esta sesión presencial sólo acudieron en torno a TREINTA.
Estoy convencido de que quien se inscribe a uno de estos cursos y después no aparece, no se ha parado a pensar qué hay tras esta simple elección de “ir o no ir”, ni siquiera ha reparado en el trabajo, esfuerzo y dinero que quedan defraudados con su seguro que sabia decisión de “no ir” al curso. Pero también habría que remitir a esa persona al momento en que se inscribió…¡resulta tan sumamente fácil hacerlo! En fin, no tengo muchas más ganas de continuar con este asunto; en otra ocasión creo que trataré de poner sobre la mesa cómo y qué hay tras un curso de estas características para ver si así cobramos mayor sensibilidad con ciertos aspectos. A los y las que estamos, por supuesto, ¡bienvenidos y bienvenidas!


